Salvar al soldado marisco

Salvar al soldado marisco

¿Pensaban que los tontolares gastronómico-borbónicos habían terminado? Jamás.

En septiembre de 2014 El Confidencial ofreció al mundo el desgarrador relato del sacrificio del soberano transportando marisco en un tupper.

Don Felipito es tan, tan, tan, tan, buena gente, humilde y mundano que, para no dejar en la estacada a nadie, se lleva los centollos a casa. Una gesta que será escrita con letras de oro en todos los libros de historia.

El Confidencial no se quedó ahí, no quiso hurtarnos la verdad completa de lo sucedido en la batalla de la gamba y fue mucho más allá llamando a la Casa Real para conocer el origen de todo.

“Vanitatis se ha puesto en contacto con Zarzuela para saber qué urgencia de última hora impidió al monarca disfrutar de una mariscada en tierras gallegas”.

Como no les contaron lo de la urgencia , ni nada, tiraron de tupper y así nació la leyenda de este tontolar tan ridículo como olvidable.

Escalofriante noticia

Europa Press nos dejó helados con esta revelación.

Si la morcilla de Juanca le pareció un enunciado tonto, descuide, porque hay una morterada de “piezas” aún más absurdas. Un clásico es lo que comen los borbones. Algunos defensores de estas irrelevancias aseguran que es promoción para el producto y lugar en cuestión y tal. Así de chunga está la percepción de lo que supone debe ser el periodismo.

Gracias a la incansable tarea ridícula y paleta de la prensa podemos saber con todo detalle a qué huelen todos y cada uno de los peos que se tiran los borbones, lo que comen, beben, visten y hasta las series o películas que  ven. Toda chorrada irrelevante será debidamente desmenuzada y servida como si de información de servicio público se tratara.

Ahora bien, saber cuánto dinerito tienen apalancado en cuentas repartidas por paraísos fiscales de por ahí… eso ya es más complicado. Para eso hay que esperar a que un medio extranjero se ponga a trabajar.

Letizia rechaza un helado en Benidorm: “Nosotros, en casa, no tomamos azúcar”, titulaba otro medio digital cutrángano. Basta buscar la cosa para encontrar decenas de tontolares a cuenta de la gilipollez del helado. Si esto no es prensa basura a ver cómo lo llamamos.

La morcilla de Juan Carlos

Eran los felices 2014. Juanca llevaba apenas tres meses en su nueva condición de abdicado y por entonces los medios se empeñaban a fondo en adorar al borbón gastando rodillas sin descanso. Cosa que la mayoría de medios ha practicado desde hace más de cuatro décadas y sigue haciendo hoy.

Tontolar y texto palaciego de manual publicado en El Mundo, especialista en sobadas de lomo profundas.

La historia, merecedora de tres o cuatro Pulitzer la firma Fernando Múgica y revela que las morcillas fueron adquiridas en “el lugar más elegante del mundo para comprar unas morcillas“.

En la pieza se descubren secretos de estado como que el campechano se hace fotos con la peña y saluda a todo lo que se menea. Se remata con un romántico párrafo final, digno del mejor de los mejores Premio Planeta.

“Don Juan Carlos parece feliz de poder saltarse el protocolo, perdido entre los clientes. Luego se aleja hacia la salida, no sin antes echar una mirada reveladora y vigilante al hombre que lleva sus morcillas”.

No supimos ver las señales, todas aquellas morcillas que fue acumulando durante su reinado nos las dio el 3 de agosto de 2020 y se piró Eméritos Árabes Huídos.

Los chistes de morcillas y chorizos están servidos.

De este Tontolar avisó en su día Mireia @yattarouze

Debate del estado capilar

En abril del 2015, no se hablaba de otra cosa en España y The Objetive no faltó a la gran cita de tan importante evento que guiaría los destinos de millones de ciudadanos. Letizia se cortó el pelo.

Otro bellísimo ejemplar de Tontolar de peluquería, cochambre informativa cutrona de calidad.

Se abren las urnas, vote ahora si quiere elevar esta chorricia a un puesto destacado en la lista.

El blanduro

La sección “Gente” es un pozo sin fondo en la que cabe cualquier irrelevantez. además se prestan al tituleo relajado y relamido. Si a esto le añadimos que la subsección es “Casa del rey”, lo que se puede encontrar ahí puede ser chanante.

Este tontolar del 5 de enero de 2020 tiene poco que comentar, una oda al florido oxímoron como distracción en ausencia de información.

Los españoles no encuentran un empleo porque Felipe VI los acapara todos

Ya lo dijo Confuncio (Adaptación libre): hereda un trabajo de rey y no tendrás que dar un palo al agua ni un día de tu vida.

El folletín de la grapa tiene desde hace décadas una sección fija de comedia sin competencia en lo que a redacción de textos humorísticos mamporréicos sobre la Casa Real se refiere.

Meter en un titular cualquier cosa sobre el trabajo y relacionarla con los borbones es apostar a chiste ganador y Almudena Martínez-Fornés lo sabe. También lo saben bien otros redactores de genuflexión permanente.

Era eso o titular como le pedía el cuerpo, tal que así:

“El cabrón de Pedro Sánchez está de vacaciones mientras mi majestad trabaja abnegadamente  de sol a sol y aún así hablará con él y no le cortará la cabeza”.

El texto hace el repasito pasteloso de rigor por la agenda de felipito y su prole con el habitual estilo churrigueresco de los plumillas Zarzuela Fan Club.